Cada 22 de abril celebramos el Día de la Tierra, y aunque a veces puede parecer una fecha más en las efemérides de abril, este día es un marco esencial para hablar sobre cómo la tecnología y las energías renovables están desempeñando un papel crucial en la construcción de un futuro más sostenible.
Durante el último año diversas iniciativas tecnológicas y científicas han comenzado a dejar una huella real y positiva en la salud del planeta. Y no, muchas de ellas no provienen de Silicon Valley ni de grandes potencias.
Energías renovables superan al carbón
Uno de los titulares del año es que las energías renovables están a punto de superar al carbón como la principal fuente de generación eléctrica mundial. Se estima que su participación en la generación total de electricidad alcanzará un 37% en 2026, un paso más allá en comparación con el 30% registrado en 2023. Este cambio se atribuye a la reducción de costos en la energía solar fotovoltaica y al declive del uso del carbón, en países como China, según la Agencia Internacional de la Energía. Esta transición no es solo simbólica, es también un punto de inflexión en cómo obtenemos y consumimos energía a nivel global.
Otro ejemplo inspirador viene desde Chile. Codelco, la mayor empresa productora de cobre del mundo, ha firmado contratos para alimentar sus operaciones con energía 100% limpia a partir del año 2030. ¿Qué significa esto? Que una industria históricamente contaminante está apostando seriamente por un futuro sostenible. Esto no es greenwashing, es una transformación que ya está en marcha.
De residuos a energía
Investigadores de la Universidad de Sevilla desarrollaron una tecnología para convertir residuos urbanos, CO₂ y biomasa en biocombustibles, especialmente pensados para su uso en aviones, camiones y barcos. Es decir, los sectores más difíciles de descarbonizar.
Este avance es una puerta doble: por un lado, reduce las emisiones del transporte pesado y por el otro, ofrece una salida útil para toneladas de residuos que normalmente terminarían en vertederos o quemados.
Tecnología cotidiana y una vida sostenible
A nivel individual, la tecnología también está facilitando decisiones más sostenibles. Desde apps que nos ayudan a medir nuestra huella de carbono hasta electrodomésticos inteligentes que optimizan el consumo energético. Incluso hay iniciativas educativas que promueven el reciclaje, la reparación y el consumo responsable de dispositivos electrónicos. El foco ya no está solo en separar la basura, sino en también en los residuos electrónicos que podemos evitar.
Pero en este Día de la Tierra, por medio de este artículo, recordamos que no solo pueden convivir, sino que deben colaborar. Desde Latinoamérica hasta Asia, la señal es evidente: la tecnología bien aplicada puede ser la gran aliada del planeta.

